viernes, 27 de febrero de 2009

Los conflictos de un científico II

Eutanasia sí o no



El siglo XX ha sido cualquier cosa menos un tiempo que pasó desapercibido. Ha sido el tiempo del gran cambio; no sé si para bien o para mal pero, en cualquier caso, fue el siglo del cambio… y de la aspirina (fue patentada en 1899). Digo esto porque algo que se modificó durante ese siglo fue el sentido, a nivel humano, del concepto aplicado de la moral. Me explico. Con el nacimiento de la ciencia moderna y de su tecnología, los humanos comenzaron a confundir el término fe (en el sentido religioso) con el de confianza en la ciencia (entramos en una habitación, damos al interruptor de la luz y sabemos que ésta se enciende con seguridad. Es sólo un ejemplo). También el término moral ha sido sustituido por el de código de conducta (podríamos poner miles de ejemplos: así, salvo excepciones, nadie circula por el centro de la ciudad a 240 Km/h con un coche que permite ir a esa velocidad). Esto significa que los humanos vamos creando otros binomios: fe-confianza, moral-código de conducta y otros muchos más. Ante ellos, los humanos nos situamos en forma ladeada: unos se sitúan más cerca de la fe y su moral y otros en la posición antes comentada. Obviamente, estoy simplificando y el tema es muchísimo más complejo.
Los humanos no somos lógicos, querido Luis, ni siquiera funcionamos al lado de la ética, porque cada uno tiene creencias (es decir, cada uno se sitúa dentro de sus binomios) y esas creencias nos alejan de la libertad, que es la plataforma desde la que se construye la lógica. Acepto la imposibilidad del solus-ipse. Eso fue un artefacto lógico para llegar al hombre colectivo. No obstante, creo que cada uno de los humanos se comporta como un ser solitario lleno de ideas cuando toma una decisión. También, y si me permitís el error que voy a cometer ahora, la figura de un ser sobrenatural tendría la magnitud de un solus-ipse, de un Robinson sobrenatural.
El tema de la eutanasia, que tan bien has resumido en tu entrada última, a mí me suscita, al menos, dos cuestiones por separado: a) el primer acto consiste en pedirla (si no sería considerado suicidio) y el segundo, en llevarla a la práctica. En las dos etapas hay problemas. Creo que los problemas se sitúan más en el terreno de la moral que en el de la ética. Los problemas éticos aparecerán cuando, precisamente, no existan problemas, es decir, cuando haya acuerdo en el tema. Sólo en este caso habrá que buscar los caminos éticamente más adecuados para llevarlos a cabo. La decisión de pedirlo corresponde al ser aislado, solo, a ese individuo genéticamente y biológicamente irrepetible que ha decidido pedir la finalización de su ciclo vital porque éste ya no tiene la dimensión de la vida sino del sufrimiento. También, como en el caso de Eluana, puede ser la familia quien lo solicite. A partir de ahí, el problema se traslada a la colectividad y ésta, la colectividad, no puede tomar decisiones en base a la moral sino a la ética, como tú muy bien propones. ¡Ay!, pero el colectivo no es homogéneo ni lógica ni moralmente. Entonces aparece el binomio vida-muerte al que yo me refería en mi comentario de ayer.
Decía Einstein que existen dos maneras de entender el mundo: a) todo es un milagro, y b) nada es un milagro. Mientras exista el milagro, el amor, la enfermedad, la vida, la muerte no nos pertenecerán sino que serán regalos. Nada de ello nos pertenecerá como algo propio.
Entonces, la solución será política y no ética.

1 comentario:

  1. LA EUTANASIA
    pienso que ante el tema de la Eutanasia si, o no, yo creo y es más estoy seguro el hombre como persona ya de por si es portador de su propia vida, y de sus valores eternos, y tiene todo el derecho a decidir y en libertad la forma y modo en poner fin de su existencia en este mundo.Aunque haya que hacer cola en el umbral del infierno por haber pecado, según la vieja escuela de los nostálgicos del catolicismo.Pero bien : ¿ cuantas vidas quitó la iglesia en nombre de Dios? Pues ya la Santa Inquisición torturaba al hombre en este país en nombre de Dios, y les alargaba la vida hasta morir sufriendo, ¿donde está la ética, la moral y el sentido religioso de la iglesia en este país?

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